La Libre abre sus puertas
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La Libre abre sus puertas
La nueva librería del ITESO está lista y espera que la comunidad la visite, y lo haga dispuesta al hallazgo. En sus estanterías estarán disponibles la producción del ITESO, del Sistema Universitario Jesuita y, por supuesto, una oferta editorial diversa.
Édgar Velasco
Desde hace mucho tiempo, la Biblioteca Dr. Jorge Villalobos Padilla, SJ, es uno de los espacios clave del ITESO. Además de contar con vastos y diversos acervos bibliográficos, es también un punto de encuentro, de trabajo, de generación de conocimiento. “La experiencia lectora que brindamos en la biblioteca tiene mucho que ver con el saber compartido. Tú tomas un libro y es un saber comunitario que siempre regresa”, explica Mónica Márquez, directora de Información Académica del ITESO, quien sabe que muchas veces “la experiencia lectora es no sólo encontrar información: a veces ese libro, esa lectura, te dice algo a ti, se convierte una experiencia personal y te lo quieres llevar para que te acompañe en la vida”.
Con esa convicción de que hay libros que las personas se quieren llevar para toda la vida, la universidad está lista para abrir, el próximo 23 de abril, las puertas de La Libre, una librería cobijada por la biblioteca y que busca convertirse en un lugar donde la comunidad universitaria y el público en general tengan un encuentro privilegiado con esos libros compañeros de vida.
El camino para llegar a la apertura de La Libre tiene tres antecedentes y trabajos previos que suman varios meses. Manuel Verduzco, director de la Oficina de Publicaciones, recuerda que la primera librería dentro del ITESO se remonta al año 2000: era un proyecto de la universidad y estaba a cargo de Hilda Hernández y Gabriela Vargas. Después se concesionó la librería a Porrúa, empresa que la administró durante varios años. El proyecto más reciente estuvo en manos de la cadena El Sótano y sólo duró un año por cuestiones administrativas del consorcio. Con estos antecedentes, se encargó a la Dirección General Académica y a la de Relaciones Externas —representadas por la biblioteca y la Oficina de Publicaciones— diseñar el proyecto de una librería gestionada por la universidad. “Y pues nos lanzamos a esta aventura. Armamos un equipo de la biblioteca, uno de Publicaciones y recibimos asesoría del Centro Universidad Empresa en la cuestión del plan de negocios, proyección financiera, etcétera”, dice Verduzco.
¿Por qué el interés del ITESO por contar con una librería propia dentro del campus? Quien responde es Carlos Sepúlveda, coordinador de La Libre: “Quisiera verlo un pasito atrás. ¿Por qué para una universidad es importante tener una librería? Todos los planes de estudio tienen la visión de generar conocimiento y esto requiere bibliografía. La bibliografía está en las bibliotecas y el ITESO tiene una gran biblioteca que, en combinación con una librería, es la fórmula idónea”. Sepúlveda explica que una de cada tres personas de la comunidad universitaria consume libros, y actualmente lo hace en diferentes librerías de cadena y en sitios en línea. Con ese escenario, se busca que la nueva librería se constituya como un servicio: “Antes de buscar en cualquier otro lado, tienen a unos pasos La Libre. Uno de nuestros objetivos principales será atender las necesidades inmediatas de la comunidad y hacer todo lo posible para conseguir los libros que la comunidad requiera”.
La oferta de La Libre tendrá dos elementos distintivos: el primero, dará un espacio privilegiado a la producción editorial del ITESO y del Sistema Universitario Jesuita (SUJ), algo que para Juan Carlos Luna, encargado de Comercialización de la Oficina de Publicaciones, es muy importante. “Es una manera de darle más visibilidad y exposición a la producción editorial de casa. Hay muchas personas de la comunidad que no saben que el ITESO genera conocimiento y lo plasma en libros. Este es un espacio muy bueno en un spot de lujo. El hecho de que el ITESO tenga un punto específico para dar a conocer la producción académica es inigualable”. El segundo elemento lo explica Sepúlveda: “La apuesta del catálogo inicial fue construida buscando la universalidad de temas: sí, lo académico; sí, la edición independiente; sí, publicaciones comerciales. Queremos ser una ventana para la comunidad del ITESO, que sabemos que es muy diversa”. Con estos dos elementos como guía, se integró un catálogo de 4 mil títulos, procedentes de 115 sellos editoriales de México, Argentina, Colombia, Chile, Perú y España. Manuel Verduzco completa la idea diciendo que “es muy importante que las y los lectores tengan posibilidades de hallazgo, que encuentren títulos que no pueden encontrar en otro lugar. Ese es otro de los objetivos de La Libre. Yo creo que Guadalajara necesita algo así: una biblioteca enorme, maravillosa, y una librería con esas expectativas”.
Llegados a este punto, la pregunta es casi obligatoria: ¿cómo conviven dos espacios, en apariencia antagónicos, como lo son un lugar de préstamo de libros y un punto de venta? “Ha sido una pregunta que nos hemos hecho desde el principio”, dice Márquez y explica: “Lo vemos como un ecosistema completo. La librería llega a cubrir la parte de que la persona se lleve el libro para que le pertenezca. En la biblioteca tenemos muchas opciones de experiencias lectoras para hacer llegar a otros el conocimiento, pero la vivencia de la lectura ha cambiado mucho. A veces pasa que quieres conservar el libro porque fue muy importante; o lo quieres rayar, subrayar, esas experiencias le dan un matiz diferente a la librería. Es el ecosistema lector que queremos promover: la biblioteca te permite tener contacto con la palabra de otro, experimentar, mientras que la librería te permite entrar en contacto con las novedades, apropiártelas”.
Para integrar este ecosistema lector, se buscará que La Libre cuente con sus propias experiencias lectoras. Una prueba de lo que se busca se puede ver en las actividades que se van a realizar el próximo 23 de abril, fecha en que se inaugura en el marco del Día Internacional del Libro: además de la inauguración oficial, que contará con la participación de los escritores Bernardo Esquinca —egresado del ITESO— y Alberto Ruy Sánchez, director de la revista Artes de México y que impartirá la conferencia magistral “La librería: azar y necesidad”, también se realizará un picnic lector y, por la tarde, la presentación del libro Conversaciones entre Luis Barragán y Cyril Connolly, autoría de Sarah Obregón. Las actividades continuarán el 24 de abril, con la presentación de la revista Canto del Cenzontle, de la Prepa ITESO, y el sábado 25, con una función de “¡Que viene el lobo!”, de la compañía de teatro El Tlakuache.
Márquez explica que todo el diseño de experiencias tiene como punto de partida el hecho de que el encuentro entre las personas y los libros muchas veces “se tiene que propiciar, porque no siempre es natural. Tenemos que hacer esa mediación. En la biblioteca hemos trabajado en un proyecto que se llama Cultura y Comunidad, con un equipo que se dedica a buscar experiencias de mediación: cómo te invito, cómo te contagio, qué llama la atención de las y los chavos. Con eso hacemos experiencias de clubes de lectura, talleres, clubes de collage, muchas cosas que acompañan y enriquecen la experiencia lectora. Eso mismo va a pasar en La Libre”.
Todo lo aquí expuesto permite entender con claridad cómo se llegó al nombre que habría de cobijar todo el proyecto. Márquez cuenta que después de un trabajo exhaustivo que involucró a muchas personas que imaginaron el proyecto, aportaron ideas y enriquecieron el proceso, llegó el momento de ponerle nombre. “Salieron como 20 nombres y queríamos ponerlos todos, porque cada uno reflejaba distintos ángulos de lo que queríamos hacer. Por otra parte, necesitábamos algo muy recordable, sencillo, pero que se saliera de lo ya conocido, porque vamos a hacer una librería que no existe, una librería contracorriente, con una propuesta distinta, con una interacción distinta. En la lluvia de ideas la libertad aparecía como un valor importante. Imaginamos qué nos decía ‘la libre’ y justo nos decía tantas cosas distintas a cada uno, que nos encantó. Esa diversidad es la que queremos”. Por otra parte, el logo muestra una figura que es, al mismo tiempo, un libro abierto y una mariposa porque “también hablamos de que un componente importante es entender la lectura como un elemento de transformación, y la mariposa lo representa muy bien”. Luna redondea: “La imagen forma una mariposa, pero también forma dos rostros que se miran frente a frente y están dialogando. Puede formar lo que la imaginación te permita”. El concepto gráfico y el diseño de La Libre es autoría de Hugo García Sahagún, académico del Departamento del Hábitat y el Desarrollo Urbano, y su hija Giselle García Hernández, estudiante de Diseño.
La inauguración de La Libre, que se ubica a un costado de la entrada principal de la biblioteca Jorge Villalobos Padilla, SJ, tendrá lugar el 23 de abril a las 10:00 horas y pueden asistir la comunidad universitaria y el público en general.
biblioteca dr jorge villalobos padilla sj